Contacto: 617 123 877 - vallecamacho@gmail.com

martes, 10 de mayo de 2011

SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO, W. Shakespeare,frag. imagen, acrílico, colección Polaroids



TITANIA
Todo eso son ficciones de los celos.
Desde el principio del verano no nos hemos
encontrado en cerro, valle, prado o bosque,
junto a fuente pedregosa o arroyo con juncos
o a la orilla arenosa de los mares,
bailando en corro al son del viento, sin que tú
nos perturbes la fiesta con tus quejas,
a tal punto los vientos, silbándonos en vano,
como en venganza sorbieran de la mar
brumas malsanas que, al caer en la tierra,
han hinchado de tal modo los ríos más menudos
que los han desbordado de su cauce.
El buey ha tirado inútilmente del arado,
el labrador ha malgastado su labor
y aún tierno se ha podrido el trigo verde.
En el campo anegado el redil está vacío
y los cuervos se ceban en las reses muertas.
El terreno de los juegos se ha embarrado
y, por falta de uso, los laberínticos senderos
apenas se distinguen invadidos de hierba.
Los mortales añoran los gozos del invierno:
ni cánticos ni himnos bendicen ya la noche.
Tú has hecho que la luna, que rige las mareas,
pálida de furia bañe el aire
causando multitud de fiebres y catarros.
Con esta alteración estamos viendo
cambiar las estaciones: la canosa escarcha
cae sobre la tierna rosa carmesí
y a la helada frente del anciano Invierno
la ciñe, como en broma, una diadema
de fragantes renuevos estivales. Primavera,
verano, fecundo otoño, airado invierno
se cambian el ropaje y, viendo sus efectos,
el aturdido mundo no sabe distinguirlos.
Toda esta progenie de infortunios
viene de nuestra disputa, de nuestra discordia.
Nosotros somos sus autores y su origen

lunes, 9 de mayo de 2011

PASEO HASTA EL CEMENTERIO. texto Valle C- imagen, acrílico/ colección Polaroids, 2009


una llovizna diluía el dulce sol de septiembre y anticipaba un otoño triste.
el camino de ida fue lento, con miradas cruzadas hacia delante, procesión de:
espaldas, pasos firmes, bolsos llenos de nada... frases cortas y vacías. mierda de tópicos.
mejor callar. la pena para el que la siente y silencio, por favor.
no ves cómo callan las nubes que se quedan?
y las flores que miran mudas cuando pasamos... no ves el suelo húmedo que llora también?


FOREVER YOU NG , poema, Primera velada de A. Rimbaud - foto, Patti Smith (celeste ediciones, 1996)


Patti Smith está de nuevo en España (Murcia)
espero que muy pronto tenga el privilegio de acercarme a ella. shalom








Primera velada

Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
a la ventana arrimaban,
pícaros, su fronda pícara.

Asentada en mi sillón,
desnuda, juntó las manos.
Y en el suelo, trepidaban,
de gusto, sus pies, tan parvos.

-Vi cómo, color de cera,
un rayo con luz de fronda
revolaba por su risa
y su pecho -en la flor, mosca ,

-Besé sus finos tobillos.
Y estalló en risa, tan suave,
risa hermosa de cristal.
desgranada en claros trinos...

Bajo el camisón, sus pies
-¡Basta, basta!» -se escondieron.
-¡La risa, falso castigo
del primer atrevimiento!

Trémulos, pobres, sus ojos
mis labios besaron, suaves:
-Echó, cursi, su cabeza
hacia atrás: «Mejor, si cabe...!

Caballero, dos palabras...»»
-Se tragó lo que faltaba
con un beso que le hizo
reírse... ¡qué a gusto estaba!

-Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
a la ventana asomaban,
pícaros, su fronda pícara.

Versión de Andrés Holguín

domingo, 8 de mayo de 2011

LA MILA Y EL VIEJO ROKERO , en la RIBERA de Logroño, sábado 7 de mayo



mi hermana Mila soñó hace un tiempo un encuentro con el gran Miguel Ríos, nuestro rokero estrella
y ella, que también lo es´rokera y estrella, no dudó anoche en acudir a abrazarle a la plaza de la Ribera en Logroño.

enhorabuena Miguel! porque has conocido a la chica más guay de la Rioja!

BRAVO por el saxofonista!!!

foto de TOÑA JADRAQUE y sonrisas detrás del objetivo de SORAYA SANTAMARÍA


TIERRA MOJADA - poema, Hubo un tiempo, Ana Rossetti- imagen, Efluvios , Valle Camacho (acrílico en tela, colección POLAROIDS)




Hubo un tiempo...

Hubo un tiempo en el que el amor era un
intruso temido y anhelado.
Un roce furtivo, premeditado, reelaborado durante
insoportables desvelos.
Una confesión perturbada y audaz, corregida mil
veces, que jamás llegaría a su destino.
Una incesante y tiránica inquietud.
Un galopar repentino del corazón ingobernable.
Un continuo batallar contra la despiadada infalibilidad
de los espejos.
Una íntima dificultad para distinguir la congoja del
júbilo.
Era un tiempo adolescente e impreciso, el tiempo del
amor sin nombre, hasta casi sin rostro, que merodeaba,
como un beso prometido, por el punto más umbrío de la
escalera.


Licencia de Creative Commons
Todas las imágenes y poemas mostrados en este blog, salvo que se indique lo contrario, son obra de Valle Camacho y están protegidas bajo licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.